Los pasos del tango son fundamentalmente cuatro: pivot, cruce atrás, cruce adelante y apertura. En base a ellos se construyen las figuras, que, en su forma simple o combinado pueden formar infinidad de movimientos y variaciones.
Todo bailarín, en sus inicios, da excesiva importancia a las figuras, creyendo que éstas determinan la calidad de su baile, pero contrariamente a ello, existen otros elementos que forman parte vital del mismo, como lo son postura, elegancia y conexión en la pareja. Sumado a ello está la técnica, sin la cual las figuras, y el baile mismo, pierden totalmente su substancia.
Aprender a bailar tango, y sus otros ritmos relacionados como la milonga y el vals criollo, no es más fácil ni más difícil que cualquier otra danza, pero es particularmente considerada una danza difícil, por una parte debido a por todo lo que conlleva el baile con abrazo apretado (en donde es una de las pocas danzas en donde se aplica) y por otra por la enorme trascendencia y difusión que ha adquirido la categoría "Tango Escenario" en detrimento de su contrapartida "Tango Salón".